Puerto-ciudad

Historia del puerto

Historia del puerto

Durante las últimas décadas se ha producido una profunda transformación en las relaciones que tradicionalmente mantenían los puertos con su entorno urbano. La creciente actividad comercial, industrial y logística, el cambio de actitud de los ciudadanos, que cada vez valoran más la calidad ambiental y, finalmente, los cambios legislativos promovidos por las instituciones públicas, llevaron a muchos puertos europeos a replantear su convivencia con las ciudades donde se emplazan.

imagen en la historia del puerto

El Puerto de Castellón se sumó a esta nueva tendencia a mediados de los años 90, retirando el muro que históricamente separaba el puerto de la ciudad, que hasta entonces habían vivido de espaldas, y reconvirtiendo sus instalaciones más cercanas al casco urbano del Grao en una zona lúdica y recreativa a disposición de los ciudadanos. Un nuevo balcón al mar para vecinos y visitantes que, con el tiempo y la proliferación de la oferta de ocio, se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de Castellón.

Una iniciativa que promovió motu propio PortCastelló, a diferencia de otras experiencias en puertos españoles, en las que las actuaciones urbanísticas en la fachada litoral fueron impulsadas conjuntamente por diversas instituciones.

La Plaza del Mar en el Puerto de Castellón

La Plaza del Mar, situada entre el Moll de Costa, el Club Náutico de Castellón y la lonja pesquera, fue inaugurada en el verano de 1995 para convertirse en el punto de partida de un proceso que transformaría para siempre la dársena interior del puerto. Con una superficie de 15.000 metros cuadrados, acoge una docena de locales dedicados a actividades lúdicas y de restauración, una sala de exposiciones en el Edificio Moruno, una torre-mirador y una zona de paseo con un pequeño lago y una fuente.

El conjunto se completó con un espacio ajardinado y 150 plazas de aparcamiento en la parte sur. La Plaza del Mar, que desde el principio acogió distintas actividades culturales y festivas, ha supuesto una auténtica revitalización del área portuaria y permitió a los ciudadanos contar con un nuevo espacio de ocio abierto al mar.

El muelle de Costa dentro del puerto

Con el cambio de siglo y en tres distintas fases, el siguiente y definitivo paso para abrir el Puerto de Castellón a la ciudad fue la transformación del Moll de Costa en una zona de ocio con todo tipo de servicios, que llegó en paralelo a la renovación y ampliación del Club Náutico de Castellón y la apertura de Marina PortCastelló.

Primero fue la construcción de un amplio parque al aire libre, con un templete para acoger actuaciones al aire libre, parque infantil y un juego de la oca a escala humana sobre pavimento de gres porcelánico. Todo ello rodeado de jardines, fuentes y esculturas, algunas de ellas ya populares entre los vecinos, como la Font del Peix.

Después llegó la construcción del complejo de ocio Puerto Azahar, que incluye una completa oferta de cines, restauración, pubs, tiendas, parque infantil y un parking subterráneo con 600 plazas.

Finalmente, en 2008 las antiguas atarazanas del puerto acogieron, conservando su estructura externa, la apertura de Gran Casino Castellón, con salas de juego, dos restaurantes, un auditorio para conciertos, banquetes y actos sociales, así como una amplia terraza frente al mar.

instalación de un Centro deportivo en el puerto

La última gran transformación que ha experimentado la zona pública del puerto ha sido la apertura en 2009 de Impala SportClub, la mayor instalación de deportes de raqueta de Castellóncon 24 pistas de pádel, 8 de tenis y dos de mini-tenis, un gimnasio con actividades dirigidas (bodypump, bodycombat, pilates, spinning, indoorwalking), así como cafetería y local de copas, situado en los terrenos de la antigua residencia de El Carmen.

 

Un club deportivo que se ha completado con un nuevo edificio que aloja una zona con piscina, SPA, gimnasio, restaurantes y locales comerciales, y que ha significado la apertura del Puerto de Castellón por su fachada norte, dando continuidad a la playa y jardines del parque del Pinar y al Planetario.