Historia del Puerto de Castellón



En sus más de cien años de historia, el Puerto de Castellón se ha caracterizado por su crecimiento continuo, en tráficos e infraestructuras, y por haber superado con éxito las distintas transformaciones y crisis económicas que ha tenido que afrontar. Impulsado por el tráfico del sector citrícola y cerámico, la actividad pesquera y deportiva y el polígono petroquímico del Serrallo, ha pasado de ser un pequeño puerto que vivía de espaldas a la ciudad a convertirse en una terminal marítima de referencia en el Mediterráneo, con una nueva dársena sur que redobla sus prestaciones y una completa oferta de ocio que le ha hecho accesible a vecinos y turistas.

1902. El Puerto de Castellón nace vinculado a la exportación de naranjas

La primera piedra para la construcción del Muelle de Levante que da origen al Puerto de Castellón se colocó en 1891, pero oficialmente el nacimiento se data en 1902, cuando se constituye la Junta de Obras del Puerto.

Los inicios del Puerto de Castellón están claramente vinculados a la vocación exportadora de la provincia. Una vocación que en estos primeros años la protagoniza fundamentalmente el sector de la naranja, que en el último cuarto del siglo XIX experimentó un importante auge en sus envíos por mar hacia los principales mercados europeos.

En 1906 el ingeniero director José Serrano Lloberes redacta el Proyecto General del Puerto. Ese año se movieron más de 60.000 toneladas de mercancías y, en 1912, se cargaron para la exportación más de 80.000. La naranja representaba más del 80% del movimiento anual, pero también los envíos de azulejos procedentes de las fábricas de Onda marcaron el perfil de las mercancías más características del puerto en sus inicios.

Primera ampliación tras la crisis de la Gran Guerra

La Primera Guerra Mundial (1914-1918) produjo una profunda crisis del tráfico marítimo a escala internacional. El flete escasea y no se dispone de barcos, lo que a su vez incide negativamente en el comercio de la naranja al no tener salida la producción. Con el armisticio el puerto poco a poco no sólo recobró su actividad de antes, sino que se acrecentó, hasta tal punto que en 1923 se consolidaron dos líneas regulares con escala bisemanal en Castellón. Tal expansión motivó en los años 30 la redacción de un proyecto de ampliación de las instalaciones portuarias, que contemplaba la prolongación de la escollera de Levante para hacer operativo el antepuerto una vez construido el muelle transversal. Sin embargo, el puerto todavía tendría que superar otra contienda que le dejó al borde de la inanición, la Guerra Civil.

En la década de los 50 el ingeniero Modesto Vigueras redactó otro proyecto de ampliación sobre la prolongación del dique de abrigo. Ya en los años 70 se hizo realidad la dársena pesquera y, una vez culminada la construcción del Muelle de Costa, la Lonja se trasladó al puerto pesquero, en su actual emplazamiento.

La pujanza de la pesca y el comienzo de la industrialización

La decantación del transporte de cítricos hacia el ferrocarril y la carretera motiva que el puerto pase una etapa comprometida, de un incierto futuro. Únicamente la importancia creciente que adquirió la flota pesquera permitió la supervivencia como puerto pesquero y deportivo, pero con una casi inexistente actividad comercial.

Esta crisis de 1964 se superó también gracias a la actividad de las empresas desguazadoras de buques que proporcionaron ingresos a la economía portuaria. Pero sólo el relanzamiento derivado del impulso de las grandes industrias instaladas en la zona permitió revivir al puerto. Primero fue la fábrica de Fertiberia, que se instaló en la zona norte del recinto, donde pudo contar con una terminal de descarga de buques amoniaqueros directamente conectada con sus instalaciones. A lo largo de los años la presencia de esta factoría fue objeto de protestas vecinales, que arreciaron en los últimos tiempos cuando ya el Ayuntamiento y la empresa entraron en negociaciones sobre el posible traslado a otro emplazamiento alejado de núcleos habitados.

No llegó a consumarse el acuerdo suscrito en su día por ambas partes porque antes sobrevino la crisis de la empresa y el cierre definitivo del centro de producción del Grao de Castellón. Castellón había entrado entonces en un proceso de industrialización que determinó un crecimiento económico y la creación de nuevas fuentes de riqueza que se añadían a la agricultura de la comarca, polarizada en el cultivo y la comercialización de la naranja.

El polígono del Serrallo y el sector cerámico marcan el desarrollo del Puerto

La puesta en marcha en 1967 de la refinería de petróleos y la consolidación del polígono del Serrallo con la planta de producción de caprolactama y, posteriormente, la central térmica, así como el espectacular desarrollo del sector cerámico, determinaron un nuevo planteamiento de la economía castellonense y óptimas perspectivas también para el puerto.

La capacidad inicial de tratamiento de la refinería era de tres millones de toneladas anuales, ampliada a cuatro millones en 1972 y a seis en 1980. Se constituyó inicialmente bajo la denominación de Esso Petróleos Españoles y obtuvo la autorización del Ministerio de Industria para construir y explotar en Castellón una refinería de petróleos, conectada con otra planta industrial para la fabricación de caprolactama. Los accionistas iniciales fueron Exxon Corporation (Esso) y el Banco Español de Crédito (Banesto), al 50% cada uno, si bien Banesto fue adquiriendo un mayor porcentaje de las acciones hasta 1974, año en que se convirtió en una empresa totalmente española y pasó a denominarse Petróleos del Mediterráneo (Petromed).

En abril de 1988 se produce la firma de un acuerdo de colaboración entre Petromed y la multinacional British Petroleum, que determinó la fundación de una compañía conjunta, al 50% por ambas partes y bajo el nombre de BPMed, para la comercialización de productos petrolíferos en España con la marca BP. En 1991 la compañía British Petroleum pasa a controlar el 92,77% de las acciones y en 1994 se constituye definitivamente la empresa con la integración de BP Oil España. El nacimiento y consolidación de la refinería, la única de la Comunidad Valenciana, marcó el desarrollo del Puerto de Castellón, que tiene en ella a su mejor cliente, aunque sin olvidar la creciente actividad industrial del sector cerámico de La Plana (Onda, l’Alcora, Vila-real…).

La apertura del puerto a la ciudad con la zona de ocio, el Muelle del Centenario y los accesos

Con el cambio de siglo PortCastelló inició un plan director de expansión y mejora de infraestructuras sin precedentes, que determinaría su posicionamiento actual. Para empezar, el Puerto entró en el siglo XXI abriendo sus instalaciones a la ciudad, suprimiendo la barrera histórica que separaba el Grao del mar con nuevas zonas de ocio, la plaza del Mar y Puerto Azahar en el Muelle de Costa, incluyendo una completa oferta de cines, restauración, pubs, moda, parque infantil, exposiciones, parking y, más recientemente, el casino. En paralelo, el Real Club Náutico de Castellón renovó y amplió sus instalaciones y se crearon nuevos amarres deportivos con la apertura de Marina PortCastelló. Nuevos servicios que han significado un salto cualitativo, convirtiendo al puerto en un foco de atracción de vecinos y turistas y abriéndole nuevas posibilidades como destino de cruceros.

El aniversario del centenario del puerto sirvió para poner la primera piedra de la ampliación norte del Puerto de Castellón, que tuvo como resultado la inauguración del Muelle del Centenario en 2004 (subvencionado por Fondos FEDER 00-06), por el que se ganaron 300.000 metros cuadrados al mar para obtener una terminal de carga-descarga de mercancía general, por primera vez, con grúas porta-contenedores. Gracias a una inversión de 117 millones de euros, el sector cerámico pasaba de tener un muelle de descarga de graneles sólidos a poder exportar directamente sus productos a destinos de media y corta distancia.

Dos años después, en 2006, se inauguró la nueva autovía de acceso norte al Puerto, la CS-22, que daba respuesta a una demanda histórica para conectar el muelle de la cerámica con la red viaria liberando al Grao de Castellón del tráfico pesado. Una infraestructura clave que dio paso a la tramitación de nuevos accesos por el sur, tanto por ferrocarril como por carretera, para paliar definitivamente el déficit de comunicaciones de PortCastelló en los próximos años.

Dársena Sur, una realidad

Uno de los hitos reseñables del Puerto de Castellón en su centenaria historia tuvo lugar el pasado año 2012: la puesta en funcionamiento de los atraques de graneles líquidos de la Dársena Sur que sustituyen parte de los tráficos en aguas abiertas del puerto.

Tras años de fuerte inversión en la mejora y aumento de la capacidad portuaria con la creación de nuevos espacios y obras de abrigo, durante 2012 se realizaron las inversiones necesarias para atender la culminación de las obras asociadas al establecimiento de los concesionarios de graneles líquidos del Polígono del Serrallo, en la Dársena Sur.

La Autoridad Portuaria ha ejecutado el puente que une los terrenos ganados al mar de la Dársena Sur con la línea de costa y que permite salvar el paso de agua del barranco de Fraga y el retorno de las aguas de Iberdrola sobre el discurre el rack de tuberías de BP.

Al mismo tiempo, la inversión privada como son los concesionarios de graneles líquidos de la Dársena Sur han completado sus obras de instalaciones y tuberías que conectan sus respectivos atraques con sus plantas del Polígono del Serrallo. La Dársena Sur del Puerto de Castellón ha posibilitado la creación de dos atraques en concesión para la compañía BP Oil cuya finalidad es la carga y descarga de productos petrolíferos con una concesión de 22.000 metros cuadrados y dos atraques en el dique de cierre de la Dársena Sur. BP Oil, además ha instalado los brazos mecánicos de carga y descarga que los ha unido mediante la red de tuberías con la refinería.

Estas acciones tenían y tienen como objeto transferir de forma paulatina los tráficos de instalaciones en mar abierto de la isla pantalán a aguas abrigadas, reforzando la apuesta de la Autoridad Portuaria por la sostenibilidad y el medio ambiente.

La puesta en servicio de todas estas obras se escenificó con la entrada de los primeros buques de graneles líquidos del sector petroquímico, que antes atracaban en las instalaciones de la isla pantalán, en aguas abrigadas del puerto y suponen la culminación del trabajo planificado y desarrollado desde la Autoridad Portuaria desde hace más de una década cuando se aprobara el Plan Director.

Muelle Serrano Lloberes, s/n -12100 Grao Castellón Tel. 964 28 11 40 - Fax 964 28 38 00
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